valió la pena

El semanario. Lo bueno, lo malo...todo.

sábado, diciembre 30, 2006

encrucijada

A veces los cambios vienen de afuera, es lo externo lo que te hace cambiar… son las circunstancias las que te obligan a desistir… a soñar distinto, a querer algo diferente.

Es que cuando uno menos se imagina vuelve a sentir maripositas por el cuerpo y querer más y más cerca a alguien… que sólo sabes que te da confianza… alguien que tal vez busca lo mismo que tú.

Alguien con quien no hacen falta palabras, sólo miradas y sonrisas.

Pero da miedo, mucho miedo… porque ya te has caído antes y no quieres volver a golpearte… reaparece la encrucijada… arriesgar o no arriesgar.

miércoles, diciembre 20, 2006

atrás no hay nada

Casi como si hubiera retrocedido uno de los tres pasos que había avanzado, reconozco todo lo que he cambiado en estos últimos tres meses… y aún no sé si eso sea lo que quería.

No siento nada, no sé nada, simplemente estoy divagando por terrenos desconocidos en los que sus palabras no me duelen, su presencia no me emociona, ni los recuerdos me enloquecen… está de vuelta, mientras yo trato de esquivar su estrategia.

Es como si costara desprendernos del todo, porque al querer hacer como si no me importara, al final no me importa y entonces no hay rencor, entonces no hay nada… como si nada hubiera pasado… aunque no lo he olvidado y quizás nunca lo olvide, parece que lo superé al fin.

Es difícil reemplazarle, será porque ya no tiene lugar en mi, será que no quiero a nadie más por ahora, será que estoy bien así… es que disfruto estar sola, no saben cuanto me encanta estar sola, ser libre, ser yo.

viernes, diciembre 08, 2006

todo pasa

la vida está pasando… uno está ahí para vivirla y para verla pasar, a veces cambiamos mucho y otras veces vemos como cambia lo demás.

Sin que haya vacío, no siento nada… o bueno en realidad lo que siento es una gran tranquilidad, una enorme armonía con todo, sin apegarme a nada. Me va costar mucho volver a aferrarme a algo, o alguien… pero no me quejo, la verdad es que estoy bien así.

Unos se van, otros se quedan, otros regresan, otros aparecen... para valorar lo que tenemos y lo que somos… pero sobretodo para no sentirnos tan solos en este mundo.